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Primer Rally Rare Femmes en Montañas Varias

posteado en Aventureros Columbus, Ciclismo por

Por Erkuden (@erkupro)

Para mí ya era el cuarto rally al que me presentaba. La verdad es que este tipo de eventos tiene mucha aceptación entre la comunidad ciclista femenina y es que, para muchas de nosotras, las marchas cicloturistas, los registros de tiempo, kom de Strava y demás mediciones no nos dicen nada. Somos más de pedalear  mientras charlamos y vivimos aventuras juntas. Buscamos el apoyo de unas con otras, el resolver dilemas de donde vamos a dormir  o si habrá un bar abierto en el próximo pueblo. Ir en grupo nos enriquece y hace más fuertes. 

Un rally es un evento inclusivo, donde hay una ruta propuesta por la organización, y puedes optar por hacer el plan completo o tomar una ruta alternativa según tu nivel de forma o experiencia. 

En este caso, lo organizaba la comunidad de Rare Femmes, un grupo de mujeres que busca la inclusión, dirigido a mujeres, mujeres trans y personas no binarias. Organizan festivales en bici y apuestan por la bici como un punto de encuentro con otras mujeres para vivir aventuras. 

La zona elegida fue lo que se conoce como Montañas Vacías, un proyecto de dinamización de una zona despoblada como es la de Teruel a través de la bici con una ruta para bikepacking o alforjas recorriendo la sierra de Gúdar/Javalambre en este caso. 

La preparación del rally 

Para muchas era la primera vez en un rally y también en una ruta de varios días en bici en formato de autosuficiencia, o sea, transportando en tu bici todo el equipaje que vas a necesitar durante la travesía. Gracias a la  comunidad  de Mujeres en Bici, muchas pudimos intercambiarnos información de materiales, como las bolsas de Columbus que fueron un gran éxito entre las participantes de esta comunidad. 

El mayor problema reside en saber qué bolsa vas a necesitar y que te quepa todo sin que abulte o pese demasiado y dificulte el manejo de la bici. 

Tras varios días con dudas, el grupo con el que participaba, decidimos que no íbamos a llevar tienda de campaña. La ruta subía a Valdelinares, una zona de gran altura y que en esas fechas, lo más seguro es que hiciera bastante frio. De esa manera, te ahorras el peso y el bulto de la tienda. En mi caso hubiera llevado la Basalt de 1’5 kg de Columbus. 

Sí que tuvimos  que llevar el saco y la esterilla para poder dormir en una  zona a cubierto el último día que había propuesto la organización. 

Una vez ya tienes decidido todo el material que tienes que llevar, ya puedes ir organizando las bolsas, y en mi caso, usé las  bolsas de la horquilla de 5 litros para llevar el saco en una y la esterilla en la otra. Para completar la configuración de bolsas, llevaba la trasera de 18 litros para meter la ropa que usaría al terminar las etapas, la bolsa de cuadro de 2 litros para botiquín y algunas herramientas, la bolsa de cuadro larga que va al tubo horizontal, para llevar la bomba y el resto de herramientas. Además monté la bolsa de manillar o sten bag que reconozco que me encanta para llevar las barritas a mano. Todas de la marca Columbus. La mochila de hidratación en este caso también vino bien, ya que siempre está bien tener un extra de agua sobre todo en zonas poco pobladas como esta. 

Una de las mayores preocupaciones de las participantes del rally era saber si se podía acampar, si se podía hacer fuego… Desde la organización ya dejaron claro que era una zona con pocos recursos para alojarse y habían recomendado dormir en algunos refugios de montaña. La tienda de campaña únicamente se puede montar desde la caída del sol, hasta que amanece y no siempre en cualquier lugar, así que hay que estar muy atentas de donde la vas a colocar. La previsión meteorológica no era muy buena, así que en mi grupo, tomamos la decisión de reservar los alojamientos en las dos noches que pasaríamos en ruta. 

Cada una decide la distancia que va a recorrer en cada etapa, o si la hace completa o no. En nuestro caso, íbamos a realizar 4 etapas de entre 80 y 60 km cada una, la versión larga.  Teniendo en cuenta que el terreno no era muy cómodo  para las gravel en muchos casos y el peso que llevábamos, esta aventura  iba a ser un gran desafío para todas. 

El encuentro

Tras las semanas previas organizando todo con el grupo, por fin nos reunimos en el punto de encuentro. Era en el albergue de Cella donde tuvo lugar la presentación del rally y el encuentro con el resto de participantes y organizadoras. Algunas caras conocidas de otras comunidades, incluso mujeres extranjeras con las que ya  había coincidido en otros ralis. Por delante nos esperaban 4 días de ruta por terrenos variados, 275 km y 4000 m de desnivel positivo acumulado. 

Las etapas

Etapa 1. Cella- Alcalá de la Selva. 82 km 1368 m+

El rally comenzaba desde Cella, hacía  la vía verde de Ojos Negros, la más larga de España. Así que los primeros kilómetros fueron bastante asequibles, muy rodadores dando pie a que se fueran formando grupillos para conocer al resto de participantes del rally. 

Tras unos  20 km llegamos a Teruel, donde nosotras hicimos nuestra primera parada para tomar un buen café y reagruparnos. Antes de salir de la ciudad paramos en la tienda de bicis para hacer unos últimos ajustes y adentrarnos ya en una zona más montañosa. Un sinfín de toboganes nos hizo sudar y apretar los dientes en algunas subidas. El terreno era de pista firme, pero con algo de piedra no apta para graveleras novatas. Estaba claro, las que llevaban bici de montaña, habían acertado en ese terreno. Tras 40 km de pura montaña, llegamos a Cedrillas, con idea de comer. Eran ya las 16 de la tarde y tuvimos la suerte de que nos sirvieron unos bocadillos. Aun nos quedaban otros 23 km de un terreno similar y el cansancio iba haciendo mella en algunas de nosotras. Solo pensábamos en llegar a destino y darnos una buena ducha caliente y comer un buen plato de pasta.  De camino a Alcalá de la Selva, vimos a varias participantes de la ruta corta que ya estaban montando sus tiendas bajo una tejavana de un antiguo lavadero y otras en  un albergue de la zona. 

Cada noche antes de dormir, chequeábamos la etapa del día siguiente, revisando puntos de abastecimiento de agua y comida así como el tiempo, por si había que cambiar de estrategia. 

En general esta primera etapa gustó mucho, sobre todo la parte final bajando a Alcalá. 

Etapa 2. Alcalá de la Selva- Valdelinares 56 km 1300 m+

Una de las particularidades de los ralis es el tema de las comidas. Si no deseas cargar con mucho más peso, como hornillo, menaje y comida, debes prever y bastante, los lugares donde vas a poder llenar el estómago. Horarios de bares, tiendas de alimentación, gasolineras, todo viene bien para no quedarte tirada sin agua ni comida.  En nuestro caso, habíamos reservado para desayunar en el bar junto a  la urbanización donde  habíamos pasado la noche. 

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18 Dic, 25

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