KUNGLADEEN
posteado en Aventureros Columbus por Columbus Discover Nature
Por Mamen (@mamenetxaniz)
Blanco que te quiero blanco.
Este lema nos persigue los cuatro últimos años. Y año tras año volvemos de nuevo a la Laponia, Finlandesa los tres últimos años y este año a la Laponia Sueca, concretamente a Kungsleden o Kings Trail (Camino Real) de 105 km. Con salida en Abisko (nuestro campo base de este año) hasta Nikaluokta.
Volamos hasta Estocolmo para con otro enlace volar a Kíruna. La llegada es de noche, casi luna llena, todo muy nevado y nuestras pulsaciones in crescendo cada segundo. Por fin de nuevo en Laponia.
Nuestra primera sorpresa está en el hotel, nada más desayunar visitamos el museo Sami que se encuentra en el interior. Unica etnia con lengua propia reconocida por la Unión Europea.
En Kiruna compramos lo poco que nos queda para la travesía. Este año tendremos una gran diferencia de logística en comida en relación al año pasado. En los Refugios de montaña en Suecia existen unas pequeñas tiendas con comida como primeras necesidades.
Llegamos a Abisko en tren, una delicia de viaje, turistas y más turistas cada año se afanan con el turismo polar y las auroras boreales. Gente de todo el mundo. Nosotras también formamos parte de estos viajes, pero quizá con más contenido. De hecho muchísima gente nos pregunta sobre nuestros planes y alucinan con la historia, y por supuesto siempre la misma pregunta, y vuestro guía? Y solo dos mujeres?
Compartimos mesa en el Hostel con Franceses, Italianos, Japones, Turcos…….viva Laponia.
Primera toma de contacto con el material, es súper importante probar botas y skis, para que no haya sorpresas en el viaje. No hace mucho frio, entre -5 a -10 y tenemos previsión sobre esas temperaturas. Mentalmente ayuda a pensar que están dentro de tu rango de confort habitual, pues este año en Enero/Febrero han sido muy bajas en el lugar y eso marca mucho la diferencia de la dureza de la travesía.
Cargamos las pulkas, las pesamos (siempre hay una bascula en estos lugares a la salida del trail) está nublado y nieva un poco, pero no nos para nada para salir pasando por el arco de madera de entrada al Parque Nacional Abisko, felicidad total, primeros tiros al trineo, por aquí y no por allí, hasta localizar nuestras balizas de madera, como metro y medio de alto con una aspa roja al final. Serán nuestros acompañantes en todo el viaje. No me imagino el trabajo de colocación de estos palos, y en verano no se ven, hay pinturas para seguir el trail.

Cruzamos riachuelos, ríos helados dejando de lado los puentes. Pasas y pasas y no paras de sorprenderte del hielo. Se siente duro, seguro. Aunque siempre al loro con algún color diferente del hielo que avisa que el grosor es más fino.
Después de cruzarnos con motos de nieve y un gran lago helado llegamos al Refugio de Abiskojaure , 15 km. Y nos reciben dos personas mayores en la recepción. Será la tónica general de este año. Son voluntariado de invierno, jubiladas/os que pasan de un mes a dos en los refugios, tienen una pequeña compensación económica a su pensión. Y se les ve la mar de felices. Cada vez que llegamos a un Refugio tenemos un enorme termo de infusión a disposición del montañero. Qué gozada, bebemos y bebemos. Que felicidad, ya estamos otra vez en marcha.
Una sauna preparada por l@s voluntari@s nos coloca en el lugar a las mil maravillas.
Parecen las naciones unidas estos refugios, madre mía cuantas nacionalidades.
Este año los Galeses y los Alemanes serán nuestros compañeros diarios. Se agranda la agenda cada año, la química funciona a las mil maravillas, y si por medio hay comida y bebida pues aun mejor.
Hay que decir que este año siempre hemos encontrado agua en los refugios (aunque los Galeses hacen gala de su fuerza con los cubos de agua, se les compensará…. menos trabajo de carga y madera suficiente para hacer fuego. La madera está apilada en el exterior, aquí poco bosque por lo que imagino que la reposición será dura. Inimaginable el trabajo para mantener estos lugares en marcha.
Dormimos a las mil maravillas, calentitas dentro de las habitaciones, hasta tenemos estufa de madera dentro.
Comenzamos el día sin saber lo que nos espera, sabemos que el terreno sube, tendremos alguna cabaña intermedia, pero lo que nunca sabes es cómo será el tiempo, tampoco hemos mirado el parte la verdad, prepotencia universal. Si o si aprenderemos de hoy.
El viento, nos recoloca con fuerza en el lugar, si si con mucha fuerza pues avanzamos como hormigas, despacio, ni miramos de lado, la nieve nos salpica por la derecha, fuerte, no te deja margen de muchos movimientos distintos más que avanzar y avanzar. Sigue y sigue empujando el viento. Paramos un momento intentando sacar algo de comida, algo para cubrirnos más pero es imposible, los Galeses van por delante, yo no los pierdo de vista. Avanzamos fijando con fuerza bastones y skis, cualquier mini ladera y pendiente cuesta una barbaridad. Vaya experiencia más bestial. Finalmente llegamos al mini refugio, casi vuela una manopla, que susto. Comemos y reponemos fuerzas, todos con la cara bien afilada, sisi de frío y viento.

No hay más, hay que salir de nuevo afuera, a veces no sabes de dónde sale tanta decisión, pero solo el avanzar tira y tira para delante. Contamos y contamos kms…..antes de salir a un collado, bien cargado de nieve y niebla, no veo ni hacia donde tengo que ir, pero los Galeses se adelantan, que bien la verdad, y de nuevo sale la luz del sol entre las nubes, se ven los palos, es un final tedioso, quieres llegar, no te fías ni de tús decisiones, pero los palos mandan y finalmente llegamos al refugio. Si o si estos postes valdrán oro este año.
El viento ruge muy fuerte, si si ruge, el ruido se hace fuerte en estos lugares. Estamos en Alesjaure por fin. Hoy aprenderemos de la metéo sueca que el viento va por metros segundo, será tan fuerte? Si para nosotros siempre es km x segundo. Bueno tenemos entretenimiento mental para rato. Que sí son 32 que si son 72 calcula y calcula el resultado, pero no hay problema llevo una calculadora por delante, le gustan los num. Y finalmente son 72 km a la hora, toma ya.
El rio nos ayuda a avanzar, me encanta, mentalmente me veo encima del rio y voy feliz, y segura, llegas a acostumbrarte. Nos cruzaremos con más gente, el sol aparece un poco más, el viento cada vez es más llevadero, subidas y bajadas del terreno ponen a prueba nuestra cintura. En una bajada leche al canto, me caigo de morros, madre mía parezco una croqueta. Me tiene que ayudar Mirene, palos skis armazón trineo….Cuidadin cuidadin pues aquí esta prohibido hacerse daño, no hay peros que valgan.
El valle se abre majestuoso, las montañas nos rodean por todas partes, que distinto este año, estamos felices, muy felices, está claro que nos gusta este lugar pues con solo mirarnos sabemos que vamos bien. Marchamos felices.
La última subida nos coloca en un semicollado, otro bonito refugio, Tiajta, lugar muy alpino, felicidad total. Con nuestros amigos alemanes no paramos de hablar y hablar, y en castellano para nuestra sorpresa. Compartimos licores caseros, los Galeses se ponen las botas, pedazo trineo de comida que traen, pero están reventados y quieren acortar el viaje, en casa los planes son muy fáciles, pero el lugar nos pone a todos en nuestro sitio.
Sabemos que hoy la travesía será más corta y salimos felices. Tomamos un te en el collado y comenzamos a descender, unos 300 m de desnivel, yo bajo con mi pulka muy muy despacio, Mirene se desliza en diagonal, que valiente, yo poquito a poquito, hay mucha nieve, media ladera y otra media ladera nos lleva a fondo de valle, otros dos montañeros sentados sobre las pulkas, están reventados pues el arnés con cuerdas en estos lugares hace que la pulka baile a todos lados, nosotras felices con nuestro armazón. Llegamos a un mini pueblo, Salka, bueno es un decir pero como se ven tantas cabañas, otro día más superado. Compramos comidas y bebidas, y nos vamos a la sauna. Madre mía cuanta gente. Hay una excursión de perros con tiro por aquí.
Este año es un poco más húmeda la zona, en nuestros skis y pieles de foca se nos hacen unos zuecos de nieve increíbles, y Ana la Alemana nos enseña cómo usando una simple vela enceramos ambos cosas, genial, siempre aprendiendo. Casi diríamos hoy que es una miniexcursión, pero ello hace que avances y disfrutes cada día más a gusto.
Te pasas muchos, muchos meses pensando y organizando la travesía y más este año al no conocer el lugar. Pero la recompensa es bestial. Nuestro instinto de nuevo no nos ha fallado. Volvemos a acertar por lo que todo fluye a las mil maravillas.

Estamos en Singi, y de nuevo las sorpresas del lugar, parece que el hielo empieza a derretirse en la zona baja que bajaremos mañana, empiezan las dudas, preguntas y decisiones. El guarda no nos aclara mucho, creo que lleva demasiado tiempo aquí arriba y le da lo mismo. De noche llega más gente, super grupo pero con problemas pues a una persona se le ha roto el ski, toma ya. De esto también hay que aprender.
Amanece despejado y no nos lo creemos. Hay gente que viene en dirección contraría y nos pone al tanto de la situación, tendremos cinco km. De porteo hasta el refugio sin nieve. Ana la Alemana está preocupada por nosotras pues ayer nos animo mucho y hoy cambia la cosa. Tranquila aquí las decisiones son personales, así es la montaña tu con tu vida y tus decisiones. Salimos pitando pero despidiéndonos de los alemanes, que vida esta……..nos volveremos a ver???
Bueno pues aquí vamos con el gps contando los kms. Que nos faltan para llegar al final, y cuando llegará ese cambio de situación. La gente sube del fondo de valle y van cargadísimos, skis en mochilas….finalmente buscando y buscando entre nieve hielo zarzas y zarzas de frutos rojos, hasta en las pieles de foca llevamos el tinte de los frutos , llegamos al final a Kebnekaisse. Super estación de montaña, pues aquí esta la montaña más alta de Suecia. El tfno entra en marcha, un helicóptero aterriza madre mía a donde hemos llegado. Ha debido de haber una avalancha y un sepultado……..
Disfrutamos de cena de Mosse local en el bonito restaurante con su peculiar historia contada por la amable camarera. Bonito detalle para colocarnos mejor aun en el lugar.
Finalmente para llegar hasta Nikaluokta tomaremos una moto de nieve con carros traseros para gente y pulkas. El lago tiene agua en la superficie, todavía mantiene hielo suficiente para motos pero no para skis. Salimos a toda velocidad con nuestra motera del lugar. Qué maja y qué joven. 18 km. De cruce de ríos y lagos, bosques y badenes de agua nos dejan en Nikkaluokta, llegamos al asfalto y a la civilización. Qué bonito lugar para terminar la travesía. Nos da pena dejar este lugar, pero también queremos descansar. Tomamos un bus hasta Kiruna para seguir hasta Abisko en tren de nuevo.
Que distinto es volver al lugar de inicio con los trabajos hechos. Felicidad absoluta.
Otro año más con nuestros sueños cumplidos. No dejamos de anotar y anotar cosas para el futuro. Compartimos últimos días de paseos, que hay muchos por aquí, y cenas con una Mejicana. Tambien estamos con un Español afincado aquí y guía, nos pone los dientes bien afilados con sus proyectos……………..esto no hay quien lo pare.
Pero como siempre llega a su fin.
Kungsladen ha sido una experiencia super bonita. Fuerte en paisaje y exigencia. Precioso en compartir con tanta y tanta gente de todo el mundo, pero creemos que el año que viene volveremos a Suami, Finlandia. To be continued……
